Samkhya. El dualismo, Conciencia y Materia. Conocer la conjunción entre ambas.

Imaginemos la Conciencia como unas esferas de luz, las cuales tienen su individualidad y disciernen de su existencia. Se encuentran vagando por una inmensidad improductiva, ausentes de cualquier estímulo y siendo espectadoras en un vacío existencial. Emanan luz propia, poseen visión divina y cósmica, transitan su existencia en clave a la experiencia, despliegan sus haces de luz en busca del sentido, del origen, de la causa que en sí misma hay que erradicar, una luz imantada a un mundo tanto físico como mental aún por explorar.

A su vez, existen otras esferas denominadas como Materia, son aún inmanifiestas y equilibradas, permanecen inconscientes y exentas de conciencia propia en la vastedad del vacío. Yacen ausentes, latentes e imperceptibles debido a su sutileza; constituidas por un material transparente e incoloro, pulidas y cristalinas, erigidas en armonía y tejidas en una proporcionalidad gúnica perfecta. Solo los haces de luz que emanan de las esferas de la Conciencia pueden visualizar tal plenitud y equilibrio en la Materia inmanifiesta, como una atracción sutil, una necesidad de simbiosis, una ilusión hacía este objeto que necesita un sujeto que la experimente.
Esta esfera simboliza la Materia, con sus tres gunas equilibrados, colores (rojo, verde y azul) que como vemos  representan una proporción perfecta.

La Conciencia despliega su luz en la Materia, brilla en proporciones siderales, fogonazos, destellos que proporcionan una visión de sí misma: La contemplación de la Materia no es más que un reflejo. Esta conjunción produce una ilusión fruto de la ignorancia de la Conciencia, no existe el impacto, ni el contacto entre ambas esferas, es el material pulido cristalino de la Materia el que hace a la Conciencia visualizar su propia luz, un reflejo de su propio ser, su identidad le llama la atención y en sí misma siente un sentido, una causa que por fin erradicar.  A su vez, en la conjunción producida, los gunas de la Materia se han desequilibrado, ese fogonazo de luz ha desestabilizado por completo la armonía. Esta visión es consciente, discierne y tan singular que produce un acontecimiento sin igual en esta dualidad; tanto Conciencia como Materia intercambian sus papeles, sus roles, el sujeto y el objeto se modifican, el observador se manifiesta y lo observado surge, el intelecto se manifiesta, una Conciencia individualizada que en su simbiosis con la Materia crea un ego de luz prestada, no más que un reflejo de sí.


Esta es la conjunción de las esferas de Conciencia y de Materia, no más que un pestañeo en el afán de explicar toda una visión.

El Sistema del Samkhya. 
Breve introducción para su comprensión. Extractos de dicho libro.

El samkhya es dualista, realista y ateo. Distingue dos principios opuestos: la conciencia y la materia. Afirma la realidad independiente del mundo fenoménico y no reduce la materia a conciencia. No necesita postular la existencia de un Dios que lo fundamente. 

El samkhya, enumeración de los principios y categorias de la realidad.

El samkhya indiaga en la estructura del macrocosmos con la intención de descubrir elementos y estructuras que ayuden a comprender la naturaleza y la condición del individuo. En el samkya, la indagación sobre el mundo y la indagación sobre el individuo son inseparables. Su preocupación básica es comprender quiénes somos, qué lugar ocupamos en el mundo y qué vías tenemos a nuestro alcance para eliminar el sufrimiento que impregna nuestra existencia. 

El sufrimiento es inherente a la existencia humana y solo podemos transcenderlo por medio de la sabiduria e indagando sobre el metodo más eficaz para eliminar todos los tipos de sufrimiento. Una de las principales conclusiones del Samkhya es la siguiente:

La esencia de la vida es el sufrimiento, un hombre sabio conoce que mas allá del placer y el dolor, la suma final de las experiencias es siempre dolorosa, porque el placer es efímero y la vida termina sucumbiendo a la vejez, la enfermedad y la muerte.  La existencia es un constante cambio, movida por la dinamica de los tres gunas y de la ley del karma, y que la única manera de eliminar el sufrimiento es erradicando su causa, que es la ignorancia.

Rompiendo con la más extrica tradición que proponían los rituales y los sacrificios en los Vedas, el sistema del Samkhya permite eliminar el sufrimiento de manera completa y definitiva. Esta vía preferible para alcanzar la sabiduria, es la vía del discenimiento entre lo manifiesto, lo inmanifiesto y el conocedor.  Lo manifiesto como el mundo fenoménico, lo inmanifiesto como la causa primordial del mundo manifiesto, y el conocedor como la conciencia que experimenta la manifestación. Conocer y discernir entre estos tres principios son la vía de la liberación final.

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Finalidad de la conjunción entre Materia y Conciencia.

(1) La finalidad primera de la asociación es la contemplación de la materia por parte de la conciencia, es decir, generar una experiencia y conocimiento como resultado de dicha relación. 

(2) La finalidad última de esta experiencia es que la conciencia se libere de las redes de la materia, es decir, romper dicha relación. Paradojicamente, aún siendo consciente de sí misma, solamente después de confudirse con la creación, la conciencia podrá reconocerse a sí misma y liberarse de la materia. 

Esto significa que la realidad manifestada tiene un sentido de orientación a la liberación de la conciencia, que impulsa y da sentido a la existencia entera, tanto en su conjunto como en sus partes. Este universo material existe en beneficio de la conciencia, y solamente tras la liberación final se romperá dicha relación física y mental, la materia se repliega gradualmente a su estado latente, su estado inmanifiesto.

El intercambio de propiedades:

Cuando la materia y la conciencia entran en relación, intercambian papeles: la conciencia hace suya la capacidad de acción de la materia, y la materia se apropia de la conciencia. Esta conjunción es la causa de la creación y de la relación sujeto/objeto que fundamenta toda experiencia y el conocimiento. Pero, ¿cómo pueden entrar en contacto dos principios diametralmente opuestos? Esta conjunción no implica contacto, ni unión, ni fusión alguna entre ambos principios, esta relación de influencia mutua e intercambio de papeles transcurre como una mera ilusión.